jueves, 17 de agosto de 2017

ENTREVISTA A YANINA ROLDAN




La  nueva coordinadora de la pastoral del nivel secundario cuenta en esta entrevista la evolución de su carrera religiosa y cómo influye en su vida, entre otros temas…


-¿Podría contarnos a cerca  de qué se trata su trabajo?
-Mi trabajo trata sobre la parte catequística y además de esto  tiene que ver con la coordinación de los profesores del área de la formación religiosa. Esa es específicamente mi tarea, acompañarnos y coordinarnos en la tarea  de Formación Religiosa. Después tengo otras tareas, como la que hice la semana pasada con 4to A, que tiene que ver con preparar la semana de Don Orione, que está más relacionado con lo catequístico, hacer actividades y encuentros para poder profundizar un poquito más sobre el tema.

-¿Cuáles son los proyectos pastorales para la escuela secundaria?
-Los proyectos que tenemos para este año son: el de la semana de Don Orione y después asistir la formación de dirigentes que están a cargo las preceptoras Claudia y Natalia. En la escuela, la idea es acompañar también a los chicos que van a egresar. Por eso además estuvimos haciendo en la semana Orionita algo que se llama “el cafecito de Don Orione” donde ellos se puedan  sentir privilegiados en este proyecto que nosotros tenemos. La idea es buscar un perfil dentro de lo que es la institución educativa que se diferencie de las demás escuelas, que tenga que ver con esto de Don Orione y con esto del servicio a los 
demás.

-¿Cómo fue su primera celebración en -esta institución? ¿Qué sintió?
-La primera vez que vine acompañé a un grupo de 4to que estaba haciendo el vía crucis, la verdad me gustó mucho.

-Antes de esta institución, ¿ha trabajado en otras parroquias o colegios? ¿En cuáles?
- Sí, trabajé en la parroquia de Claypole,  específicamente muchos años en una capilla llamada “la medalla milagrosa”, estuve con el oratorio, con el grupo de jóvenes, también de catequista muchos años. Estuve en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Claypole, en el equipo de retiro. Ahí fue cuando conocí al padre Pablo, estuvimos trabajando en el equipo de retiro para jóvenes 2 o 3 años más o menos; e hice voluntariados cuando tenía la edad de ustedes, a partir de los 15 años en la de ecogranja educativa que era  en ese momento una hogar de tránsito. Después estuve en La Medalla Milagrosa por mucho tiempo, desde los 13 hasta los 30 más o menos.
   
-¿Cómo está integrado el equipo del DEF? 
-El DEF (que es el Departamento de educación en la Fe) está integrado por la coordinadora, el  equipo pastoral de la primaria, el  pastoral de la secundaria y el colegio Don Orione.

-¿Cuáles son sus metas como coordinadora de la pastoral  del secundario?
-Mi meta como coordinadora es acompañarlos en la formación religiosa, no únicamente en el rezo, Para mí lo que tiene que ver con lo religioso, atraviesa a toda la persona. Lo religioso también ayuda a tomar decisiones, a mi la confianza en Dios, el creer en Dios, me ayuda a tomar mis decisiones, que, tal vez, si no tuviera confianza o no creyera en él, no las tomaría. Entonces, esto de acompañar a través de Dios, a través del amor, esa es mi meta primordial, que ustedes tengan ese espacio para charlar con Dios, para el encuentro con Dios. Mi meta es que durante la época que están en esta secundaria conozcan el amor de Dios.

-¿Cuántos años le tomó recibirse de  catequista? ¿Siempre quiso estudiar esta carrera? ¿Por qué  la eligió? 
-Yo soy catequista y también maestra, cuando era chiquita estudié para entrar al seminario a recibirme de maestra.  Vuelvo a lo mismo, a mí lo que tiene que ver con la catequesis, con el conocimiento de Dios, se fue dando desde chica, lo tomé como algo natural. Después el tema de conseguir el mandato catequístico y demás, era algo necesario. Cuando alguien se compromete con algo, más que nada con una profesión, se da cuenta de que cada vez necesita más, que cada vez necesita capacitarse y lo bueno de esto es querer aprender, no solo  estudiar, sino  aprender,  poder apropiarse de eso que necesita. 

-¿Qué nos puede ofrecer a nosotros los estudiantes usted como coordinadora?
-Primero, en general todos los adultos lo que podemos ofrecerles a ustedes los jóvenes es el criterio de vida, por eso la necesidad de coherencia entre lo que hago y como vivo. No podemos perder el objetivo, la mirada,  la coherencia -en la vida en general- es necesaria. Por ahí no es muy profesional lo que les estoy diciendo pero tiene que ver con mi persona, creo que en general todos nosotros queremos ofrecer esto que a nosotros nos sirvió. Por ejemplo, el profesor de matemática ama los números entonces les va a ofrecer a ustedes como absorberlo.
A mí el encuentro con Dios me traspasa la vida y ojalá pueda transferirles eso a ustedes. 

-¿Participa de los cursos de Bautismos, Comuniones o Confirmaciones además de en las misas escolares dentro del colegio? ¿Y fuera de este?
-Sí, en realidad, nunca estuve como secretaria, por lo general en las capillas, en las parroquias, los secretarios son los sacristane. Yo siempre estuve como catequista, no para Bautismos, pero sí para Comuniones y Confirmaciones. En realidad es la primera vez que trabajo como coordinadora de pastoral, ya que antes lo hice como maestra, además de en una capilla de forma voluntaria como instructora religiosa.

-¿Con qué condiciones debe contar un/a  docente  para poder ser coordinador/a?
-Las más importantes son: ser catequista y tener un titulo docente.

-¿Cómo llegó a esta institución? 
-Yo llegué por el padre Pablo, le mandé mi currículum, yo estaba buscando un cambio, y él me ofreció ser Coordinadora de Pastoral, y le dije que sí, porque en realidad yo siempre trabajé de esa forma pero de manera separada, trabajé como catequista pero en una capilla, y trabajé de maestra en un colegio. Era como que tenía que unir esas dos cosas y me pareció como un desafío también.

-¿Algo que quiera decir antes de finalizar esta entrevista que no le hayamos preguntado o algún mensaje que quiera dejar a toda la comunidad?
-Lo mismo que le venía diciendo a los chicos con los que estuve, aprender a dejar huellas en las otras personas, y que sean buenas, porque a veces no suele ser así. Que el otro diga: “¡Qué lindo es estar con esta persona!”. Que este don que tenemos de transmitir sentimientos y emociones a los demás sea algo bueno que traiga felicidad y alegría.


Redacción: Buceta, A; Birylo A. y Birylo C.

Diseño: Cardozo, Lourdes y Medina, Micaela